jueves, agosto 07, 2008

Dos años...

Hace ahora dos años mi vida se hacía cachitos y no sabía muy bien por qué. El martes pasado miraba hacia el mar, pensativo y sonriente, dándome cuenta de que soy realmente feliz.

En medio, dos años de viajes, música, cerves, canciones, cuentos y sueños, de carcajadas y lágrimas, de bares y tabernas, de Berlin, Escocia, Madrid, Motril y otra montaña de lugares, de luchar por ideas imposibles, por sueños inalcanzables...
Un tiempo de redescubrir a los más cercanos, a esa familia de locos incondicionales que convierte cada momento en una pequeña aventura...
Dos años en los que he conocido gente maravillosa, de todo tipo, que me han hecho soñar, aprender, crecer y reír... y que se suman a los viejos compañeros de camino y que hacen que pueda decir que tengo los mejores amigos del mundo.

Ya sabes que soy un tipo vergonzoso y que me cuesta hablar de mí, pero me apetece hacerlo. Así que las próximas Cartas serán más o menos autobiográficas. Me conoces, y sabes tan bien como yo que las sensaciones más profundas me las guardaré para mi... Pero intentaré dejar algunas por aquí, que quizás sirvan de respuesta a alguna de esas preguntas que me haces y que nunca respondo...

Aunque ya sabes que, para las preguntas más personales, tendremos que esperar a encontrarnos los dos en una terracita, delante de unas cerves...

4 comentarios:

dubhe * dijo...

Bieeen!! Que Lucas se nos destapa!!! xDxDxD qué tal fue la cenita de hermanos¿¿? Ya me lo contarás entre medias del campo E y el vector H xDxD (soy lo peor).
Dos años dan para mucho Lucas, y si alguien sabe vivirlos eres tú :)Yo quiero leer la próxima entrega de Cartas!!!A ver con qué nos sorprendes :D:D Un besín!!!

Rodros dijo...

Me alegra leer esto tanto como me entristecía leer alguna de las cosas que escribías hace un poco menos de dos años.
Gracias, la espera ha merecido la pena.
Abrazos

Anónimo dijo...

Pues ahora que somos felices... ¡manos a la obra! Tenemos pendientes un blog, una plataforma virtual de enseñanza, un corto, un video clip, etc. (Puedo citar unos cuantos proyectos más pero no creo que sea necesario...)

¡Nos vemos el domingo!

María dijo...

Frente al mar , no sé por qué , la felicidad ( y la tristeza) se vuelven siempre más evidentes , nítidos como el hjorizonte tras la lluvia.

Qué bonito escribes, me gusta.