sábado, agosto 09, 2008

Allegro, ma non troppo...

La pequeña sinfonía empezó a fraguarse una noche de hace algo más de tres años, cuando conocí en un parque berlinés, en un festival de cortos, a dos magníficos compositores. Fueron ellos los que me hicieron descubrir nuevos ritmos, armonías disonantes, arpegios imposibles... Se unieron a nosotros en bares y tabernas más músicos y compositores, fundiendo músicas de distintas partes del mundo en nuestras particulares jam sessions berlinesas, regadas con ingentes cantidades de cerveza. Entonces no lo sabía, pero allí se fraguó mi pequeña sinfonía.

Acostumbrado a tocar partituras escritas por otros, pensaba que lo peor que le podía pasar a un músico era encontrarse con una partitura en blanco, sin un guión escrito que interpretar. De repente, así me encontré hace dos años. Todas las notas se cayeron de mi partitura y me encontré sólo, con un pentagrama, y una partitura en blanco.

Para que te voy a engañar... Me hundí como se hubiera hundido cualquier músico. Pero poquito a poco, y con la ayuda de muchos, descubrí que sabía componer, me reencontré con el placer de crear y empecé a escribir lo que hoy es una maravillosa pequeña sinfonía...

Eso sí, allegro ma non troppo...

Por eso, el preludio de esta pequeña sinfonía que empiezo ahora a contar tiene que ir dedicado a ti, a vosotros, mi pequeña familia berlinesa.

3 comentarios:

Rodros dijo...

Dentro de poco pues esperamos una movimiento en Vivace o Presto no?
Estás por los madriles el 5 de septiembre? Anhela nos espera!

Lucas dijo...

Lo siguiente será un Adagio... Ya sabes, de menos a más...

Y tras una breve visita a youtube, ¡queda marcado el 5 de septiembre en la agenda! Aquí te espero.

Beatriz dijo...

Y lo bien que se siente uno creando...sea lo que sea, una sinfonía, un dibujo, un tiramisú o un cuento.
Sigue así!
Saludos!