lunes, enero 22, 2007

Agridulce

Hoy se ha cumplido una de sus grandes ilusiones, uno de los sueños que le acompañan casi desde que le conozco (y ya hace muchísimos años de eso)... Por eso hoy es un día grande, por eso hemos dejado de trabajar en cuanto lo hemos sabido y nos hemos ido a vaciar botellas de cerveza... Por eso ahora me acompaña una chispa respetable mientras escribo estas líneas...

Dejará al menos por dos años el despacho y los labos que compartimos, la ciudad en la que reímos y lloramos, los bares cuyas barras escuchan nuestras historias... Ha conseguido su sueño y, en breve, cruzará el charco para incorporarse a uno de los grupos de investigación mejores del Nuevo Mundo, a caballo entre Minneapolis y Santa Bárbara. Le ofrecieron el contrato hace menos de tres horas...

Me alegro infinito por él... porque era lo que más quería y, coño, porque se lo merece más que nadie... Pienso celebrarlo con él hasta el día que se vaya... Pero la sensación es agridulce, porque todo estará un poco más vacío sin él... porque no te puedes ni imaginar lo que le voy a echar de menos...

Si conoces el mundo de la investigación, al menos de refilón, o si has leído Cartas anteriores, sabrás que ésto de viajar de un lado a otro mientras eres Joven Investigador es el pan nuestro de cada día... Pero cada despedida se me hace más dura que la anterior... sobre todo, cuando no soy yo el que viajo... Quizás me éste haciendo viejo, quizás...

3 comentarios:

Valentina dijo...

Siempre se echa de menos a los amigos...
Quizá la próxima vez, sea a ti a quien le toque viajar..
Besitos.

Oscar dijo...

Ya han pasado dos días desde la noticia y ya se empiezan a ordenar los sentimientos.
Ahora sé que cuando me vaya, aquí se quedará una parte muy importante de mi... la que formáis gente como tú. Os echaré muchísimo de menos.

Rodros dijo...

Sólo espero que Dennis no lea la última frase de este post. Si lo hace (y la entiende, claro) ya te puedes imaginar la que se te viene encima!!!