jueves, julio 09, 2009

Erasmus...

Después de comer contigo (siento la ausencia veraniega del número 5) me he dado cuenta de lo mucho que te voy a echar de menos el año que viene. Y es que esa manía nuestra de salvar el mundo delante de un café una vez por semana se me ha acabado haciendo imprescindible para no enloquecer en este mundo extraño que ya solo entiendo a veces...

Echaré de menos cruzarme contigo por los pasillos de la Uni y en los sótanos de IO, tus escuetos sms que sólo dicen café?, las risas compartidas, los chistes frikis que solo entendemos nosotros, nuestra particular cruzada anti-antinuclear, nuestras otras cruzadas (que sepas que sigo pensando lo mismo sobre el voto en blanco)... pero sobre todo, el buen rollo que transmites siempre que nos encontramos...

Sé que en directo no te lo voy a decir, así que aprovecho la pública intimidad de Cartas para decirte que te voy a echar mucho de menos... ¡A ver si el email, el Patio, el messenger, los blogs y EasyJet hacen más corta la distancia!

3 comentarios:

Beatriz dijo...

Hay personas que siempre permanecen ahí... aunque hayan estado de paso...que cosas eehhh... :-D

Gummy dijo...

hola!
Oye, Berlin una pasada!
Ya tengo sofa en el que quedarme si quiereo hacer visitas ;)
Por cierto, en agosto ando por los madriles, birra?

Carlos Capote dijo...

No sé porqué pero me resulta familiar esta entrada... ¿por qué será?

Yo también te echaré de menos pero confío en que seguiremos currando "deslocalizadamente" en nuestras cruzadas personales y que la "Conferencia de París del Tercer Milenio", finalmente, tendrá lugar y dará sus frutos. Seguro que el vinito francés ayuda a que fluyan las ideas.

Va a ser todo muy diferente en París, allá donde la gente habla como si tuviese semianestesiada la lengua. Jejejeje! Espero que aún en la distancia sigamos arreglando el mundo, que si no me aburriría muchísimo.