martes, septiembre 02, 2008

Envidia...

La verdad es que lo veía venir. Los dos me han acompañado desde que nací pero, por circunstancias de la vida, desde hace mucho tiempo he mimado más a uno que a otro. Desde hace cosa de dos meses, volvió a caer enfermo y los mimos se multiplicaron para que, una vez más, se fuera recuperando poquito a poco.

El miércoles pasado, bajando de las murallas del castillo de Óbidos, el otro pensó que ya estaba bien de que no le hiciera caso y decidió llamar la atención...

Y así, después de innumerables esguinces de tobillo derecho, el tobillo izquierdo ha empezado a recortar distancias y ya sólo pierde por 8-1.

Pero el esguince no consiguió chafarme el viaje. Un tobillera, una caja de nolotil y a seguir andando. Eso sí, por primera vez en la vida he conseguido que me duelan los dos tobillos por igual...

3 comentarios:

Beatriz dijo...

Mu bien, así no tienen envidia ninguno.
Saludos!

Carlos Capote dijo...

¿No dicen que la belleza es simetría y viceversa, o algo así?

Lucas dijo...

Si, la belleza es genial... Pero ahora compiten por ver quién esta más hinchado... ¡y es doloroso!