jueves, abril 27, 2006

Fruta fresca

Otro día más sin tiempo para comer... Había que acabar el resumen pronto... Al jefe le corría prisa enviarlo... Pasaste por aquí, me viste agobiado y te fuiste sonriendo, sin decir nada...

Diez minutos después volviste con un cuenco de fruta fresca, uvas y fresas, recién lavadas... Sin hacer ruido, para no molestar, las dejaste en mi mesa y dijiste: "para que vayas comiendo algo mientras escribes"... Y te fuiste sin darme tiempo a contestar...

Nunca me había sabido tan bien un puñado de fruta fresca, madura... como recién cogida...

No me lo esperaba... como no esperaba otro montón de detalles de estas semanas... Y es que, aunque en el trabajo todo vaya mal, compañeras como tu hacen que la vida, a ratos, sepa a fruta fresca...

6 comentarios:

don tonino dijo...

A veces, cuando menos lo esperas, surge una bocanada de viento fresco.
Esto puede ser el principio de una bonita historia.

valentina dijo...

Podría contarte mil cosas de buenos compañeros...
Y tienes razón...hay detalles que lo hace todo mucho más agradable..
Besitos..

Anawin dijo...

Suerte tienes con esa compañia que tiene los hombros listos para un apoyo. Y la sonrisa mas fresca que la fruta. Abrazos, amigo.

Laia dijo...

Y es que los pequeños detalles, a veces son los que más cuentan.

Besicos

cabaret dijo...

que suerte chico! con lo rica que están las fresas! ayys
besitos!

Ninfa dijo...

Siempre hay algo o alguien que nos hacen sonreir en los peores momentos :D