viernes, enero 30, 2009

Crisis...

Se me acercó esta mañana. Era mayor, o quizás el frío pasado en la calle haga que parezca más mayor de lo que en realidad es. Es la primera vez que alguien se me acerca a pedir en una gasolinera. Con un español chapurreado me preguntó si le podía dar algo de comer. Le prometí hacerlo después de pagar en la gasolinera. Con el danke que siguió después y el bitte de mi respuesta se le iluminaron los ojos.

Es alemana. Chapurrea español pero no lo suficiente para contar su historia. Mi alemán es malo, muy malo, pero eso no la detuvo. Me empezó a contar. Entendí, como me pasa siempre, frases entrecortadas.

Vino a España siguiendo a alguien, alguna historia de amor, supongo, que acabo con ella en el piso de una amiga. La amiga volvió a Dresden hace poco y ella quedó en la calle. En Alemania no le queda a nadie. Aquí no tiene trabajo ni subsidio de desempleo. Sólo le queda pedir mientras piensa qué hacer con su vida.

Todo esto me contó mientras yo llenaba el depósito. Esto, y muchas cosas más que no entendí. Mientras hablaba, mientras contaba su historia, sus ojos brillaban. ¡Qué ganas tenía de contar su historia a alguien!

Me pidió que le comprara algo de comida. Estaba aterida de frío así que preferí darle algo de dinero para que pudiera comer caliente, en la cafetería de la gasolinera. Me despidió sonriente. No sé en qué se habrá gastado el dinero, pero tampoco me importa demasiado.

Mientras se alejaba del coche y entraba en la cafetería, una sensación de desasosiego me invadía, sensación que no he conseguido quitarme en todo el día. Esta mañana he sido un poquito más consciente del significado real de la palabra crisis.

sábado, enero 24, 2009

Dos...

Cada vez que ríes con tu risa suave
colgada del rojo del auricular,
siempre que sonríes, tus atardeceres
trae el sabor extraño de otro paladar.

Cada noche sueñas, desnuda en tu cama
y el protagonista dejé de ser yo...
Cada vez que que ganas, cada vez que pierdo...
Cada vez que uno y uno, no son dos...

Me retiro y rezo a mi mala suerte
en mi altar desnudo, de guitarra y soul.
Romperé de nuevo con mis viejas fotos,
saldaré las cuentas con una canción.

Quizás quede un hueco en ese Madrid extraño
donde quede un sitio donde recoger
los frutos amargos que deja a su paso
el beso no dado del amanecer.

Búscame entre tanto en el bar de siempre,
con viejos amigos de cerveza y ron,
soñando despiertos, apurando historias,
porque uno y uno, ya nunca son dos.

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Dos no es un poema... ¡Ya me gustaría a mi escribir poesía! Pero no, no doy para tanto...
Con un poquito de suerte y la ayuda de grandes amigos (y mejores escritores y músicos), Dos será el esqueleto de una de las canciones que formen parte de un proyecto musical que, a medida que pasan los días, me hace más y más ilusión.
Por cierto, Dos no me acaba de convencer y todavía le tengo que dar muchísimas vueltas. ¡Se aceptan sugerencias en los comentarios!

martes, enero 20, 2009

Agenda...

¿Cómo puedo ser tan despistado? He organizado toda la tarde de hoy para poder volver pronto a Guada e ir al dentista... Acabo de mirar la agenda, ¡y tengo el dentista mañana!

He estado a punto de repetir la de hace un mes, que me planté en el dentista el día de antes y, tras una hora de espera, la enfermera (que ya me conoce de tanto ir) me dijo: Lucas, ¿se puede saber qué haces aquí si tienes cita para mañana?

Al menos ya casi no tengo la cara hinchada y duele un poquito menos... Ahora, como me tome un nolotil más voy a empezar a ver elefantes azules... :)

lunes, enero 19, 2009

Muelas...

Después de tanto tiempo sin escribir, hubiera molado un cuento, un relato o una historia divertida... pero no...

Me pasé la mitad de las Navidades con dolor de muelas, cambiando polvorones por Nolotil. Acabaron las vacaciones y pedí cita para el dentista. Ese mismo día se me pasó el dolor de muelas. Aún así, fuí al dentista. Me miró las muelas que dije que me dolían y no encontró nada raro. Eso fue el martes pasado.

Esta noche no he pegado ojo y, desde esta mañana, el lado izquierdo de mi cara ocupa el doble que el derecho. Así que ahora me doy al Neobrufén, que dicen que además es antiinflamatorio. Esta tarde pediré hora de nuevo para el dentista. Seguro que el día de antes de ir, se me pasa...

Los que más han ganado con esto son mis compis de curro... ¡No puedo protestar por nada! De hecho, no puedo ni hablar. ¡Con lo que me cuesta a mi estar calladito!

viernes, enero 09, 2009

Incomunicado...

Después de una hora y media intentando salir de la ciudad, he dejado el coche aparcado en el polígono industrial y mi hermano y yo nos hemos vuelto a casa andando bajo la nieve...

Después de que él haya pasado un invierno en Munich y yo en Berlin, está situación no deja de sorprendernos. Hay lugares donde nieva todo el invierno y no pasa absolutamente nada y lugares donde una nevada de tres horas colapsa completamente la ciudad y hace que se corten todas las carreteras y autopistas que la comunican con el resto del mundo.

Así que hoy me quedo en casita. Aprovecharé para recoger un poco, para pasear bajo la nieve, que me encanta, y para hacer fotos, ¡que la ciudad está preciosa!

martes, enero 06, 2009

Cabalgata...

5 de enero... Un año más, salen los trajes del armario y las pelucas y barbas de las cajas. Mientras tomamos un café repartimos los papeles... ¡El de Baltasar está claro! Un año más me toca ser el rey Melchor. Los pajes se visten y salen por el pueblo a recoger las cartas de los niños... Los Reyes nos quedamos, nerviosos, esperando la hora de vestirnos...

Veinte minutos para la cabalgata. Empiezo a vestirme, a teñirme de blanco las cejas... La capa no aparece... ¡Bea! ¿Donde está?... ¡Argh! Voy a por ella. Vuelven los pajes con las cartas. Fuera hace un frío de espanto. Son las ocho menos cinco y a la entrada del pueblo nos esperan los caballos.

Me acerco al primer caballo de la fila. Su cuidador me pregunta: ¿Has montado antes a caballo? Sonrié al oir mi respuesta: Monto una vez al año... ¡El 5 de enero! Subir al caballo con la túnica y la capa no es nada fácil. ¡La gente sonrié recordando la que lié hace dos años!

Las ocho en punto. Comenzamos a cabalgar hacia la plaza del pueblo. Comienzan los nervios. ¡Hay que estar a la altura de las circunstancias! Que no se mueva la barba, que no se caiga la corona, y sobre todo, ¡que no me caiga del caballo al descabalgar en la plaza del pueblo!...

Pero una vez que empieza todo, los nervios se esfuman y el tiempo pasa volando. Las caras de ilusión de los niños, los ojos abiertos como platos, la sonrisa cuando les das su regalo (hay un regalo para cada niño del pueblo), el beso cariñoso con el que dan las gracias, el calor de los mayores, de los padres, de los abuelos... Magia, magia e ilusión por todos los rincones...

Me encantó el detalle de los hermanos mayores, los que conocen el secreto de los Reyes pero que, lejos de pasar de la cabalgata, se acercan con sus hermanos más peques, les llevan a hombros, les acercan a saludar a los Reyes y reciben sus regalos con toda la ilusión del mundo.

Un año más, y van tres, salgo de Alocén con la sensación de que he sido yo el que he recibido un estupendo regalo de reyes...
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Antes de irme, leí alguna de las cartas que habían escrito los niños... Me encantó una que empezaba así...
Queridos Reyes Magos:
Este año me he portado regulín regular... ¡pero es que mi hermana me hace de rabiar!

07.01.09: ¡Ya hay fotos!

miércoles, diciembre 31, 2008

Fin de año...

Quería escribir un último post de 2008, pero me han pasado tantas cosas este año que no se ni por donde empezar...

Nuevos y viejos amigos, estrenadas complicidades, excursiones y viajes compartidos, rones, cerves y cafés, conciertos, playas y montañas, risas, muchas risas, mil historias felices, algún momento malo del que salimos en equipo, nuevas canciones, cuentos para niños, relatos para todos, cenas de hermanos, comidas en familia, Berlin, Lisboa, Guada, Madrid, IO con sus gentes, su DE y sus otras siglas, cenas en tu casa y en la mía, tardes de cine y palomitas, viejos y nuevos compañeros de trabajo, oposiciones, emails, sms y llamadas de teléfono, encuentros y reencuentros, besos y abrazos...

¡Gracias porque entre todos habéis convertido el 2008 en uno de los más felices de mi vida!

Un año que se va... y un año que estrenamos... que estoy seguro que será aún mejor que el que esta noche se nos va. Brindemos porque en 2009 sigamos viendo como parte de nuestros sueños se cumplen... ¡Lucharemos juntos por ello!

¡Feliz año nuevo!

lunes, diciembre 29, 2008

Regreso...

Pasaron los días de cenas navideñas (aunque alguna queda) y una estupenda y relajada semana de vacaciones en la playita, con la familia y desconectado del resto del mundo...

Ahora vuelvo con las pilas cargadas... A ver si entre hoy y mañana, cuando despeje el trabajo pendiente, me pongo al día con visitas a blogs, cuentos, relatos, canciones y demás...

¡Besotes!

viernes, diciembre 19, 2008

Señorita...

Intensa semana de comidas y cenas, de beber mucho y dormir poco, de risas y amigos. Intensa semana que todavía no ha acabado y que veremos como consigo acabar porque un inoportuno resfriado compartido con mis compañeros de curro está poniendo un poco más difícil aún mi llegada a la meta de la Semana Fantástica. El domingo, cuando haya pasado, intentaré hacer una crónica de la semana, que ahora no me da el cuerpo para ello.

Y mientras me preparo con un café o dos para las últimas etapas, aprovechando que es viernes y que hace tiempo en Cartas solía haber música los viernes, intentando recuperarme de los redobles del tamborilero, que aún resuenan en mi cabeza, una versión acústica con Christina y Sabina, tranquilita para reposar un poco tras los diversos excesos. ¡Nos vemos en los bares!




Txus, ¡otro posible tema que sumar al repertorio! Vete afinando que en enero, ¡por fin grabamos!

miércoles, diciembre 17, 2008

El Tamborilero...

Llega la Navidad también al centro de mi ciudad. Ayer por la noche, cuando llegué a casa, descubrí que ya ha comenzado la dinamización musical del centro de la que ya te conté hace poco menos de un año.

Ayer mi espíritu navideño tocó techo. La cronología de los hechos es la siguiente (preparate que creo que es la Carta más larga que he escrito):

19.30 Salgo del curro, recojo a mi hermano y vuelta a Guada. Los planes de la tarde: un ratito de gimnasio, cena tranquilita y prontito a dormir, que la semana viene cargada de festejos y hay que estar en forma...

20.30 Debería estar ya en Guada, pero no... La N-II nos depara grandes sorpresas. Atasco en la entrada al Plenilunio, en la de Elcorteinglés, en la de Parquecorredor y en Cuadernillos. Todo el Corredor del Henares, imbuido por el espíritu navideño, abarrota los centros comerciales para llenarlos de paz y prosperidad.

21.30 Llegada a Guadalajara. Esfumada la posibilidad de pasarme por el gimnasio, mantengo el plan de cena y prontito a dormir. Al acercarme a casa descubro que, para contagiarme del espíritu navideño, el Ayuntamiento y la Asociación de Comerciantes han llenado mi calle de altavoces. Al subir a casa descubro que han puesto un justito debajo de la ventana del salón. La potente voz de Raphael inunda la casa: "Eeeeeeel camiiiiiiiiiino que lleva a Belén".

22.30 Hablo con mi madre por teléfono con Raphael de fondo. Mi madre, entre risas, me dice que las puertas de su casa, a las afueras, estarán siempre abiertas para mi. Con el paso de la noche descubriré que no es una frase retórica. La iluminación navideña se apagará a las 23.00. Espero que para esa hora cese la música.

00.15 Se apagaron las luces pero no la música. El plan de acostarse prontito también se ha ido al carajo. He escuchado ya cuatro veces El Tamborilero y no puedo más. Decido llamar a la policía local. Marco el 092 y una voz en off me informa de que, para mi seguridad, la llamada queda grabada. Tras un rato, consigo hablar con un agente.
L: Buenas noches. Mire, vivo en la calle Mayor y me sorprende que los villancicos sigan sonando. ¿Es esto normal?
Agente: ¡No! Por supuesto que no es normal. Mis compañeros están viendo qué hacer para apagarlos.
¡Bien! El suplicio acabará en un ratito.

01.25 Comienza El Tamborilero por quinta vez en lo que va de noche. El CD incluye otros villancicos de Raphael y una versión navideña de La Macarena, además de otra serie de músicas más o menos tradicionales. Me aburro de dar vueltas en la cama y decido llamar de nuevo al 092.
L: No se si se acuerda de mí. Soy el de la Calle Mayor y los Villancicos
Agente: Ahora mismo acabo de hablar con la patrulla. Están apagando los altavoces. Les quedan pocos por apagar. Supongo que en breve apagarán el suyo.
¡Bien! Tengo mala suerte porque han dejado mi altavoz para el final. (a estas alturas el altavoz ya es mio). Pero ya tiene que ser cuestión de minutos...

02.50 He perdido la cuenta de la veces que he oído El Tamborilero. Me he aburrido de dar vueltas en la cama, me he afeitado, he intentado leer aunque es chungo concentrarse. Decido volver a llamar.
L: ¡Buenas de nuevo! Llamaba simplemente a ver cómo va el tema de los villancicos.
Agente: Hace una hora me comunicaron que ya estaban todos los altavoces apagados, incluído uno que estaba en la plaza de Moreno.
L: Lamento llevarle la contraria, pero uno al menos sigue encendido. ¡Se lo puedo asegurar!
Agente: Deme la localización del altavoz, a ver qué puedo hacer.
Reconozco que a estas alturas ya he perdido parte de la fe y todo mi espíritu navideño. Le doy la ubicación del altavoz. No es dificil. ¡Vivo enfrente del Ayuntamiento, ese lugar vigilado por la policía local! Cuelgo el teléfono con un hilo de esperanza y me siento en la cama a esperar, envidiando a los que viven en la plaza de Moreno, sea esa la plaza que sea.

03.15 Suena el móvil. Es un número desconocido. Resulta ser el amable agente de la polícia local.
Agente: Buenas noches, Lucas (ya somos íntimos)
L. Buenas noches
Agente: Mira. Me comenta la patrulla que no se ha percatado de la existencia del altavoz. y que seguramente por eso no lo han apagado. Pero hay un problema Los electricistas han terminado turno a las 2 así que por esta noche no hay nada más que hacer. Lo siento muchísimo. ¡Si hubiera llamado usted antes!
Antes de colgar le pregunto si, al menos, solucionarán el problema para próximas noches. Me comenta que sí, que el problema es que no han localizado al responsable de la instalación y que lo único que han podido hacer es rastrear los altavoces por el casco antiguo para ir apagándolos uno por uno. Que esta mañana darían parte para que no volviera a suceder.

Son las 3.30 de la mañana y decido aprovechar la oferta de mi madre y irme a dormir a casa de mis padres. Cuando salgo de casa y me alejo hacia el coche oigo de fondo: Eeeeeeeeeeel camiiiiiiiiino que lleva a Belén...

Como puedes imaginar, entre que llegue a casa y demás no he dormido nada. Estoy que me caigo de sueño y me perderé la cena de esta noche. En fin... Ahora, ni un reproche a la policía local, que me atendieron muy amables e hicieron lo que pudieron. ¡No es su culpa que un iluminado decida llenar los días y la noches del casco antiguo con altas dosis de espíritu navideño! Pues eso, dinamizando el centro...

miércoles, diciembre 10, 2008

Detalles...

Suerte que cada día está lleno de pequeños detalles, seguro que insignificantes para mucha gente, pero que a mí, al menos, me dan el calor que necesito para seguir luchando, sonriendo, viviendo.

Anoche hice una lista de pequeños detalles. Ha quedado demasiado personal para ponerla por aquí.

Algunos han venido de ti. Muchas veces llegaron justo cuando más los necesitaba. Seguramente ni siquiera seas consciente de ello. ¡Gracias!

martes, diciembre 02, 2008

Pies fríos...

Un tenue rayo de sol entrando por la ventana la despertó. Abrió los ojos, sorprendida y extrañada ante las sombras que poco a poco aparecían en las paredes del dormitorio. Casi dos años viviendo en este pequeño apartamento y aún seguían sorprendiéndola la claridad de los amaneceres. Se desperezó despacio, saboreando las primeras horas de la mañana de domingo. Se sentía perezosa, desnuda bajo las sábanas.

El reloj del ayuntamiento daba la hora. Contó las campanadas. Diez. Era pronto. Su mirada recorrió la habitación. Sonrió al ver su ropa, perfectamente doblada sobre la silla. La primera vez le sorprendió encontrarla así. Ni siquiera ella tenía tanto cuidado al colocar su ropa, hasta la ropa interior, cuidadosamente plegada.

El olor a café recién hecho llegaba desde la cocina. Sonrió de nuevo. Sabía que al levantarse encontraría la cafetera llena de humeante café y una fuente con churros, todo listo para desayunar. Las diez y cuarto. Lentamente apartó las sábanas, que seguían oliendo a ella y a él.

Desnuda, salió despacio de la habitación, deseando encontrarle pero sabiendo que ya no estaría allí. La primera vez buscó algo que le indicara que volvería a desayunar con ella, pero no quedaba rastro de él. Ahora ya sonreía con cierta amargura, sabiendo que volvería a desayunar sola y sintiéndose culpable porque, una vez más, no le había pedido que se quedara.

Recordaba la primera vez, en aquel bar oscuro, cuando alguien les presentó, entre risas y copas de ron. No era particularmente atractivo, ni particularmente interesante, ni particularmente divertido, pero se fijó en él. Había algo en él, en su mirada, que inspiraba confianza. Y quizás fuera por la confianza o quizás por el ron, acabaron sentados junto a la barra, hablando de fracasos e intimidades. Ella recuerda que le contó el fracaso de su anterior relación y su mudanza al pequeño apartamento en el que ahora vive. Él le preguntó si no se sentía sola y ella se sorprendió a si misma confesando que no, que se había acostumbrado a vivir sola aunque a veces, en las noches de invierno, se le quedaban los pies fríos y añoraba a alguien durmiendo a su lado y mimándola al despertar.

Aquella noche no durmió sola. Salieron del bar de la mano, subieron a su pequeño apartamento y muy dulcemente, hicieron el amor y durmieron abrazados, desnudos bajo las sábanas. Cuando ella se despertó, su ropa estaba doblada, el café recién hecho y el desayuno preparado, pero no había rastro de él. Ni una nota, ni un número de teléfono… Nada… Ni siquiera recordaba su nombre.

El sábado siguiente, en el mismo bar, a la misma hora, una voz conocida le preguntó si tenía los pies fríos… Y así, cinco sábados seguidos. Ella nunca le pidió que se quedara, aunque lo deseaba con todo su alma. Él, nunca dejo rastro tras irse.

El reloj del ayuntamiento volvió a sonar. Las diez y media. Se sentó a desayunar. Le sorprendió encontrar sobre la mesa un periódico que ella no solía comprar. Estaba abierto por la sección de anuncios por palabras. Y allí, en mitad de la página, subrayado con rotulador rojo, un anuncio que decía:
¿Tienes los pies fríos? Llámame… 699xxxxxx.

viernes, noviembre 28, 2008

Escribo...

Junto letras, hermano palabras que cuentan historias, mis historias y tus historias, teñidas de domingo por la tarde y de melancolía de otoño, ateridas de frío y nieve, refugiadas en el calor de los sueños de papel...

Escribo...
Conjugo relatos, buscando expresar lo que siento, lo que sueño, lo que vivo... Conjugo verbos y oraciones, palabras que, cuando estás delante, se vuelven tímidas y remolonas, empeñándose en esconderse en los recovecos de la memoria, en resguardarse, cómodas y abrigadas en el calor del papel.

Escribo...
Tiño de tinta las hojas caídas, los folios dispersos, los cuadernos apilados en el estante de los cuentos de bar, de las historias de salón, de los amores imposibles...

Escribo...
Paseo por un mundo de palabras, deteniendome en los escaparates de la imaginación, a la búsqueda de palabras en oferta, de letras inconexas y desordenadas que unir a mis dibujos descoloridos.

Escribo...
Sigo sin saber por qué, pero escribo...

viernes, noviembre 21, 2008

Mundo real...

Dicen que cuando una puerta se cierra, se abre una ventana. Y por esa ventana abierta entra el aire y el ruido que me devuelve al mundo real.

He hecho una gran oposición y he competido contra gente con mucho mejor curriculum que yo. En el segundo ejercicio, en el que se presentan las líneas de investigación previstas para desarrollar en el futuro he quedado primero y a cierta distancia del resto. Y el tribunal me ha felicitado por ello.

He conocido a dos personajes geniales, los otros dos candidatos. Hoy uno de ellos está feliz y los otros dos tenemos mucha envidia.

Y además de todo eso, ¡he vestido cuatro días seguidos de traje! Y creo que combinando decentemente los colores del trajes, camisas y corbatas los cuatro días (aunque he de confesar que las cuatro corbatas vinieron con los nudos hechos de Guada). No se si se volverá a repetir este hecho, salvo que organiceis cuatro bodas seguidas...

Ahora la ventana abierta me devuelve al mundo real. La maleta está cerrada así que pulsaré el botón de "publicar entrada", apagaré el portátil, respiraré hondo y, con la cabeza bien alta, dejaré atrás Barcelona, la oposición y el agobio de todos estos meses.

Cojo el coche y, siguiendo el ruido que entra por la ventana, vuelvo al mundo real, a mi mundo, a nuestro mundo. Donde espero encontrarte pronto entre cuentos, música, canciones, cervezas y susurros en los bares.

¡Hasta pronto!

jueves, noviembre 20, 2008

The end...

No pudo ser... Remonté casi dos puntos en el segundo ejercicio, pero no fue suficiente...

Hoy estoy jodido... Mañana estaré mejor...

Día 4...

Hace un ratito terminó el segundo ejercicio y esta tarde saldrán las notas definitivas. Pase lo que pase, me voy con la cabeza muy alta. He hecho un segundo ejercicio brillante y he disfrutado mientras presentaba ante el tribunal mi visión actual de la investigación y mis ideas para el futuro. Luego ha venido la parte de preguntas, que ha durado el máximo permitido (una hora) y me he sentido muy cómodo también (aunque, por supuesto, no he sabido responder a todo).

Todo esto desde mi punto de vista, claro... pero necesitaba sentirme así, feliz y orgulloso de mí mismo y de lo que he hecho... Sé que esta plaza no es para mí, pero habrá más ocasiones y estaré mejor preparado.

Las notas saldrán dentro de un rato, pero necesitaba escribir esto antes de ir a mirarlas...

Muchísimas gracias por todos los apoyos. Habéis conseguido que me sienta muy acompañado estos días en la soledad del campus de la UAB.

martes, noviembre 18, 2008

Día 2...

Salieron las notas... y tercero de tres (o, lo que es lo mismo, último), a 2.5 puntos (sobre 20) del primero.
Como dicen que lo importante es participar, mañana por la tarde me presentaré al segundo ejercicio, pero lo que ya es seguro, como esperaba, es que la plaza no será para mí. Ahora, no es lo mismo saberlo, que verlo escrito en un papel. Y para qué engañarte: estoy jodido...
¡Ah! Gracias mil por las llamadas, sms, emails y comentarios en el blog... Es bonito saber que la gente cree en mi...

lunes, noviembre 17, 2008

Día 1...

Mañana por la mañana comienzan las emociones fuertes... A las 9 de la mañana comienzan el primer ejercicio correspondiente a mi plaza. Si no me equivoco, yo expongo el segundo (sobre las diez y media supongo).
Como ya te conté, el asunto está realmente difícil: se presentan dos candidatos realmente buenos... ¡Pero habrá que intentarlo!
Mañana a estas horas, más noticias...

miércoles, noviembre 12, 2008

Retos...

Se acerca la oposición y se me plantea un nuevo reto...

... tengo cinco días para aprender a hacerme el nudo de la corbata.


¡Muchas gracias a todos por los ánimos! Pase lo que pase, en dos semanitas estaremos tomando cerves y comentando la jugada.

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Para RSG, que preguntaba en los comentarios. La semana que viene me presento, con pocas posibilidades, a una oposición para Científico Titular del CSIC. La oposición es en Barcelona. La plaza, en el Instituto de Ciencia de Materiales de Madrid.

lunes, noviembre 10, 2008

Una semana...

Dentro de 168 horas estaré entrando en el Salón de Actos del Instituto de Ciencia de Materiales de Barcelona con todos mis papeles debajo del brazo, dispuesto a presentar y defender mi curriculum y mis ideas de trabajo para el futuro.

Queda una semana para que empiece la oposición, para ver si todo el esfuerzo dedicado en los últimos meses ha merecido la pena. Soy realista y, como ya te he contado, tengo pocas posibilidades, pero estoy contento. Me gusta cómo están quedando mis presentaciones, me gustan las ideas que han ido saliendo y, aunque seguramente la plaza no será para mí, sé que lo puedo hacer bien.

Ahora a acabar de preparar el segundo ejercicio y a intentar respirar hondo y contener los nervios...