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viernes, enero 30, 2009

Crisis...

Se me acercó esta mañana. Era mayor, o quizás el frío pasado en la calle haga que parezca más mayor de lo que en realidad es. Es la primera vez que alguien se me acerca a pedir en una gasolinera. Con un español chapurreado me preguntó si le podía dar algo de comer. Le prometí hacerlo después de pagar en la gasolinera. Con el danke que siguió después y el bitte de mi respuesta se le iluminaron los ojos.

Es alemana. Chapurrea español pero no lo suficiente para contar su historia. Mi alemán es malo, muy malo, pero eso no la detuvo. Me empezó a contar. Entendí, como me pasa siempre, frases entrecortadas.

Vino a España siguiendo a alguien, alguna historia de amor, supongo, que acabo con ella en el piso de una amiga. La amiga volvió a Dresden hace poco y ella quedó en la calle. En Alemania no le queda a nadie. Aquí no tiene trabajo ni subsidio de desempleo. Sólo le queda pedir mientras piensa qué hacer con su vida.

Todo esto me contó mientras yo llenaba el depósito. Esto, y muchas cosas más que no entendí. Mientras hablaba, mientras contaba su historia, sus ojos brillaban. ¡Qué ganas tenía de contar su historia a alguien!

Me pidió que le comprara algo de comida. Estaba aterida de frío así que preferí darle algo de dinero para que pudiera comer caliente, en la cafetería de la gasolinera. Me despidió sonriente. No sé en qué se habrá gastado el dinero, pero tampoco me importa demasiado.

Mientras se alejaba del coche y entraba en la cafetería, una sensación de desasosiego me invadía, sensación que no he conseguido quitarme en todo el día. Esta mañana he sido un poquito más consciente del significado real de la palabra crisis.

miércoles, diciembre 10, 2008

Detalles...

Suerte que cada día está lleno de pequeños detalles, seguro que insignificantes para mucha gente, pero que a mí, al menos, me dan el calor que necesito para seguir luchando, sonriendo, viviendo.

Anoche hice una lista de pequeños detalles. Ha quedado demasiado personal para ponerla por aquí.

Algunos han venido de ti. Muchas veces llegaron justo cuando más los necesitaba. Seguramente ni siquiera seas consciente de ello. ¡Gracias!

lunes, noviembre 03, 2008

Cristales de sal

El alma de la pequeña flautista de Hamelin ríe a carcajadas desde hace días. La buscadora de burbujas de oro en cristales de sal vive en una inmensa y feliz nube de caramelo desde que un tren brillante trajo sueños de chocolate y suspiros de felicidad a un andén de una estación de Madrid.

Y yo sonrío al verla tan feliz...

lunes, octubre 20, 2008

Optimismo...

Despejé con un soplido las nubes grises que amenazaban con melancolía mi cielo de lunes particular, retiré de un manotazo las sábanas que cubrían mis pensamientos, abrí los balcones de par en par y respiré profundamente el aire frío de la mañana de octubre.

Bajé las escaleras a saltos, de dos en dos, buscando el olor de un café calentito en una cafetería cercana. Bailé por la calle al ritmo de mi nuevo ipod, canciones que hoy sonaron distintas. Saludé a desconocidos que se cruzaron en mi camino y subí un poco más de lo habitual el volumen de los altavoces del coche. Steve McDonald puso el tono épico a la mañana.

No hay motivo aparente, pero algo me dice que esta semana va a ser grande...

Sin saber por qué, ha vuelto el optimismo. ¡Si el mundo fuera un inmenso pastel de chocolate, me lo comería a cucharadas!

miércoles, septiembre 17, 2008

Postales...

Encontré unas postales de hace tiempo, mucho tiempo, rebuscando entre papeles viejos, en casa de mis padres. No se si es la edad o lo vivido, pero ¡cómo cambia la perspectiva, la interpretación de unas líneas, leídas con diez años de diferencia!

Y, mientras leía, sin saber por qué, escuche a Sabina cantar...

Sabes mejor que yo que hasta los huesos sólo calan los besos que no has dado...

Y sigo buscando tiempo para escribir un relato, un cuento, una historia o un post medianamente coherente...

martes, septiembre 09, 2008

Lo bueno...

Ni sé las veces que le he oído decir a mi padre eso de...
Lo mejor es enemigo de lo bueno.
¿Y si esta vez es cierto?

Qué malos son los días en los que tengo demasiado tiempo para pensar...

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Nota importante: Acabo de darme cuenta de que hoy es 9 de septiembre. Mañana encienden el LHC. Y según parece, hay un 75% de posibilidades de que este sea el último post que escriba. ¡Cuánto mal han hecho las novelas de Dan Brown a las mentes de algunos!

jueves, agosto 07, 2008

Dos años...

Hace ahora dos años mi vida se hacía cachitos y no sabía muy bien por qué. El martes pasado miraba hacia el mar, pensativo y sonriente, dándome cuenta de que soy realmente feliz.

En medio, dos años de viajes, música, cerves, canciones, cuentos y sueños, de carcajadas y lágrimas, de bares y tabernas, de Berlin, Escocia, Madrid, Motril y otra montaña de lugares, de luchar por ideas imposibles, por sueños inalcanzables...
Un tiempo de redescubrir a los más cercanos, a esa familia de locos incondicionales que convierte cada momento en una pequeña aventura...
Dos años en los que he conocido gente maravillosa, de todo tipo, que me han hecho soñar, aprender, crecer y reír... y que se suman a los viejos compañeros de camino y que hacen que pueda decir que tengo los mejores amigos del mundo.

Ya sabes que soy un tipo vergonzoso y que me cuesta hablar de mí, pero me apetece hacerlo. Así que las próximas Cartas serán más o menos autobiográficas. Me conoces, y sabes tan bien como yo que las sensaciones más profundas me las guardaré para mi... Pero intentaré dejar algunas por aquí, que quizás sirvan de respuesta a alguna de esas preguntas que me haces y que nunca respondo...

Aunque ya sabes que, para las preguntas más personales, tendremos que esperar a encontrarnos los dos en una terracita, delante de unas cerves...

martes, julio 29, 2008

En blanco...

Poquito antes de dejar Berlin me regalaste un pequeño libro en blanco, para que ninguna de las historias y cuentos que se me pasan por la cabeza quedara sin escribir. Ayer, removiendo viejos papeles de Berlin apareció el libro, aún en blanco.

Desde hace días tengo ganas de emborronar hojas con sentimientos y sensaciones. Ayer, al encontrar el libro, decidí emborronar sus páginas en lugar de escribir en folios de esos que luego rompo. No sé lo que me durarán las ganas o lo que tardará en volver el miedo a escribir lo que siento. Pero quizás, cuando vengas a conocer mi casa encuentres el libro en la estantería, con mil historias sin sentido escritas en él...

Y ya sabes que tú puedes leerlas cuando quieras...

miércoles, abril 09, 2008

Pensando...

Hay días en que no se qué decir... y días en los que se me agolpan las ideas. Hay tantas cosas que me apetecería contarte, pero no aquí, sino en un bar en penumbra, delante de una cerveza...

Porque me apetece pensar en voz alta, compartir contigo mis pensamientos, mis sueños, mis locuras... Quiero compartir contigo lo que siento, gritar esas palabras que mil voces susurran dentro de mi cabeza, dibujar el paisaje que yo solo veo gris invernal, para que le pongas colores de primavera...

Pero al final, como siempre pasa, me lo contaré a mi mismo, negro sobre blanco en un cuento que romperé; rasgado y melancólico en una canción que olvidaré después de tocarla...

jueves, febrero 21, 2008

Decepción...

Unas veces se gana... y otras veces se pierde...

Que sabor más amargo tiene la derrota, por más que desde ayer supiera que la batalla estaba perdida...

miércoles, marzo 28, 2007

Mar

Escrito ayer, en Santander, mientras esperaba...

Ayer a estas horas estaba sentado en el Smak, en Guada, tomando cerves con unos amigos. Ahora, un folio en blanco me reta en el Hall de la Universidad de Cantabria y mañana escribiré esto en Cartas, conectado a la red de mi Uni en Madrid. Hace un rato paseaba por el Sardinero... dentro de unas horas, volveremos a cruzar Somosierra, camino de casa... 850 km y unas horas en Santander acompañando a David (ya te contaré la historia), apenas con tiempo para nada...

Pero al menos, hemos tenido quince minutos para ver el mar...

El mar de invierno, de azul intenso, mar que refleja en su encrespada superficie mis sentimientos, olores que me traen recuerdos, quizás ahora demasiado dolorosos, sonidos que me envuelven en una extraña melancolía... Pero también olas que arrastran los recuerdos a su paso, que limpian mi memoria, que apaciguan mi alma... Son cantos de sirena que me atraen hacia su misterio, que me envuelven en bruma de recuerdos, que arrancan a la vez lágrimas de mis ojos y sonrisas de mis labios.

Para mí, desde siempre el mar es magia y paz... Quizás sea el vivir tan lejos de él y añorarlo tanto, extrañar el olor a agua salada, el ruido de las olas, el frío de la arena húmeda en la noche...
No sé...

Aunque sabes que junto al mar soy aún más melancólico, si vives cerca del mar, invítame a compartirlo contigo, por favor... Si me ves triste y piensas acercarte a él, llévame contigo, sientate a mi lado, déjame soñar...