Supongo que estos días habrás visto en la tele y en los periódicos imágenes de la cumbre del G8 en Heiligendamm (Alemania). Casi me atrevería a asegurar que sólo has visto dos tipos de imágenes: mandatarios reunidos y manifestantes bloqueando carreteras y enfrentándose a la policia.
Pero mientras todo eso ocurría, en Rostock, muy cerquita de Heiligendamm nos reuniamos varios cientos de persona a charlar y debatir, a compartir ideas y alternativas para luchar contra la pobreza, el SIDA o el cambio climático. Eramos menos, eso es cierto, y hemos salido menos en la tele, pero creo que es el camino a seguir.
Los bloqueos de carreteras y aeropuertos no van a
conseguir impedir que el G8 se reúna (no creo que nadie a estas alturas piense lo contrario). Pero además de eso, aunque los bloqueos se realicen
realizan en principio de manera pacífica con intenciones pacíficas, es claro que fuerzan a los antidisturbios a intervenir(*) con lo que se acaba generando violencia, violencia que acaba marcando los movimientos de protesta, que provoca el rechazo de mucha gente, que copa telediarios y periódicos... violencia que hace tanto ruido que impide que las alternativas se escuchen.
No creo constructivo, ni interesante, el no porque no... Creo que no se trata de que el G8 deje de reunirse, sino de presionar para que, cuando se reuna, tome decisiones importantes para el futuro de los pueblos. Es importante elaborar alternativas y debatirlas, hacer que la gente las conozca, que se movilice, que presione y haga reflexionar a los políticos para que cambien las agendas de sus reuniones, para que tomen decisiones que ayuden a mejorar las cosas, pero siempre utilizando vías pacíficas. Quizás parezca una vía más lenta para conseguir cosas, pero estoy convencido que, a la larga, es el único camino.
Aclaración del 11/06/07
(*) Marta, y seguro que otros muchos, habéis interpretado la frase anterior de una manera muy distinta a lo que yo quería decir... ¡Es lo que pasa por escribir las Cartas a toda prisa, mientras hago mil cosas a la vez!
En ningún caso he querido decir que la policía provocara a los manifestantes pacíficos, ni que la policía provocara los disturbios, ni nada por el estilo...
Lo único que pretendía expresar es que, por muy buenas que sean las intenciones de los que bloquean, bloquear carreteras es un acto ilegal y que, por tanto, la policía tiene que impedirlo (es su trabajo)... Si sumas a eso que en estos bloqueos siempre hay radicales dispuestos a montar follón, creo que la violencia va inherente al acto del bloqueo. Si bloqueas (aunque tus intenciones puedan ser pacíficas), generas violencia... Y esa es una de las razones que tengo para posicionarme radicalmente en contra de los bloqueos.